defiende el enfoque de género

Lima de mis amores

Publicado: 2017-01-17

Lima está de cumpleaños.

¿Cuál Lima? ¿La Lima virreinal a la que canta Chabuca Granda? ¿O la Lima del 900 que produjo los primeros valses, esos cuyas letras están siendo recuperadas en libros, espacios, conjuntos musicales? ¿O la de los 90 que mientras estallaban bombas creaba el rock andino y la música chicha? ¿O la Lima actual, desordenada, en caos, que está incendiando su patrimonio?

En realidad todas ellas. Y todos sus barrios. Sus barrios coloniales: Barrios Altos, que está siendo destruido, incendiado para que no queden vestigios de su esencia obrera. Su pecado es estar cerca del Mercado Central y de Gamarra. O el Cuartel Primero y el Rímac, que mantienen mejor la tradición. Y Lima fue creciendo y llegaron Breña, Lince, Pueblo Libre, villa de los libertadores.

A los antiguos balnearios de San Miguel o Miraflores ya nadie los piensa como tales (de hecho las playas de San Miguel son insalubres). Fueron remplazados por Barranco, donde se hicieron los versos de Eguren y los de Blanca Varela.

La Lima que fue dibujada por Ricardo Palma, estudiada por Pancho Fierro o pintada por Alberto Flores Galindo. La que se le fue a Gálvez y la que se le vino a Pinglo. La que hoy rescata el conjunto criollo “Sabor del 900”, grupo que se ha dedicado a investigar con verdadera seriedad las costumbres y sobre todo las canciones de principios del siglo XX. Pero, claro está, no solo ellas. Hace una semana, el 6 de enero, nos hicieron revivir las tradiciones navideñas y de bajada de reyes de nuestra capital. Y ahora, el 18, aniversario de nuestra ciudad, nos ofrecerá un concierto dedicado a la ciudad.

Quizá uno de los que mejor han descrito Lima es Salvador Delgado Parker en un vals de 1946 al que le puso música Lorenzo Humberto Sotomayor.

Lima irónica, alegre y jaranera

Ciudad de las tapadas primorosas

De las mujeres guapas e ingeniosas

Del anticucho y de la marinera

Ciudad del los pregones musicales

de leyendas heroicas y galantes

Interesante forma de unir la tradición forjada por los conservadores de la colonia, hablando de las tapadas por ejemplo, con la actualidad de “mujeres guapas e ingeniosas”. En verdad es un rescate a la alegre inteligencia de los habitantes de la ciudad, tanto varones como mujeres, que no solo tienen ingenio sino alegría expresada en jarana, en comida y en baile.

Los amigos de Sabor del 900 han elegido bien el nombre de su concierto. Sabemos que van a saber darle ese gusto de época que le da nombre al grupo. Pero, mientras esperamos su interpretación, podemos ir escuchando el vals en la del propio Lorenzo Humberto Sotomayor y Los Chalanes.




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"Quiero escribir, pero me sale espuma"